Martin Balsam
Delta Force (1986)
Delta Force
Cuando unos terroristas secuestran un avión de pasajeros lleno de ciudadanos estadounidenses, un comando especial de fuerzas de élite será el encargado de intentar liberar a los rehenes.
El justiciero de la noche (1985)
El justiciero de la noche
Paul Kersey, un vigilante, regresa a Nueva York para visitar a un amigo, pero cuando llega se encuentra con que éste está a punto de fallecer, vícitima de una paliza que le ha dado la banda de Manny Fraker. Para colmo de males, en ese preciso momento entra la policía y sorprende a Paul sosteniendo un arma en el lugar del crimen.
El cabo del miedo (1991)
El cabo del miedo
Los Bowden son una pareja feliz: Sam es un abogado de éxito y Leig diseñadora gráfica. Tienen una hija de 15 años, Danielle, y acaban de trasladarse a una preciosa casa en una tranquila ciudad. Max Cady acaba de salir de la cárcel, trás pasar en ella 14 años, acusado de violar y apalear a una adolescente. En prisión ha estudiado leyes, y ha llegado a la conclusión de que el responsable directo de su condena fue su abogado, Sam Bowden. Ahora va a dedicar cada minuto de su existencia a hacerle pagar su error. Candy ejecutará su terrible venganza, aterrorizando a la familia Bowden y convirtiendo su vida en una pesadilla.
Psicosis (1960)
Psicosis
Una joven secretaria, tras cometer un robo, se marcha de la ciudad y conduce durante horas, parando para descansar en un pequeño motel de carretera regentado por un joven llamado Norman. Todo parece normal y tranquilo en el apartado motel y en la casa de al lado en la que viven Norman y su madre pero, mientras está en la ducha, la joven es asesinada salvajemente a cuchilladas.
12 hombres sin piedad (1957)
12 hombres sin piedad
Tras escuchar todos los testimonios y valorar las pruebas presentadas, un jurado popular compuesto por doce hombres tiene que decidir, por unanimidad, si absuelve o condena a muerte a un joven acusado de haber matado a su padre. Al principio, once están completamente convencidos de su culpabilidad y se inclinan por la condena, pero el que discrepa empieza a plantear dudas razonables que, poco a poco, van resquebrajando la inicial seguridad de los demás.