Franky es una ladrón de diamantes que tiene que entregar una enorme pieza a su jefe Avi, pero en el camino es tentado por Boris para apostar en un combate ilegal de boxeo. En realidad, es una trampa para atracarle por lo que, cuando Avi se entera, contrata a Tony para encontrar a Franky y el diamante. Pronto se descubre el triste destino de Franky, y la caza y captura de la gema desaparecida lleva a todo el mundo a un juego de locos que corre el riesgo de descontrolarse, donde el engaño, el chantaje y el fraude se mezclan de forma sangrienta con perros, diamantes, boxeadores y gran variedad de armas en una caótica merienda de negros.
Arrancado de los brazos de su madre por Bart, Danny sólo conoce el mundo que éste le ha mostrado: la habitación en la que vive y los actos de violencia que se ve obligado a cometer cuando las personas a las que Bart presta dinero se retrasan en el pago. Danny es, pues, un hombre adiestrado como un perro para obedecer las órdenes de su amo sin rechistar. Pero, un día, Bart cae en la emboscada que le tiende un deudor vengativo.
Travis es exactamente lo que Abby necesita y quiere… evitar. Pasa las noches peleando en combates clandestinos de boxeo, y los días como el mayor encantador del campus. Aunque Abby no quiere tener nada que ver con Travis, él le ofrece una simple apuesta: si pierde su próxima pelea, estará un mes entero sin sexo; pero si gana, Abby deberá vivir en su apartamento la misma cantidad de tiempo.
Ralphie es joven y saludable y su novia está embarazada. Sin embargo, las cosas no están del todo bien. Su trabajo como conductor de Uber no es gratificante ni económicamente estable. Su relación con su cuerpo está construida sobre cimientos inestables. Cuando es introducido en un culto libertario a la masculinidad, las tensiones que han estado creciendo dentro de él salen a la superficie, y Ralphie comienza a perder el control de la realidad.
Cuando Anna Wyncomb descubre un club de lucha underground de mujeres, se da cuenta de que está más conectada a la historia del club de lo que pensaba.
Adonis Johnson no llego a conocer a su padre, el campeón del mundo de los pesos pesados Apollo Creed, que falleció antes de que él naciera. Sin embargo, nadie puede negar que lleva el boxeo en la sangre, por lo que pone rumbo a Filadelfia, el lugar en el que se celebró el legendario combate entre su padre y Rocky Balboa. Una vez allí, Adonis busca a Rocky y le pide que sea su entrenador. A pesar de que este insiste en que ya ha dejado ese mundo para siempre, Rocky ve en Adonis la fuerza y determinación que tenía su enconado rival, y que terminó por convertirse en su mejor amigo. Finalmente, acepta entrenarle a pesar de estar librando su propio combate contra un rival más letal que cualquiera a los que se enfrentó en el cuadrilátero.
Estamos en el universo del Emperador Shao-Khan, donde las reglas no existen y la vida es una continua batalla. Los esbirros del maquiavélico Khan han sido adiestrados para matar y están dispuestos a cumplir las órdenes de su amo, conseguir el control de la Tierra para iniciar su aniquilación total. Un héroe, llamado Liu Kang, les hará frente.
Durante nueve generaciones, Shang Tsung, un brujo malvado, ha llevado a un poderoso príncipe a la victoria contra sus mortales enemigos. Si vence el décimo torneo Mortal Kombat, la desolación y el mal que han florecido en el mundo exterior reinarán la Tierra por siempre.