Basada en una historia real. Después de haberse retirado del boxeo, James J. Braddock decidió volver al cuadrilátero durante los años de la Gran Depresión para poder alimentar a su familia. No era un boxeador con talento, pero su coraje, sacrificio y dignidad lo llevaron hasta la cumbre.
En los bajos fondos de Francia, Frank Martin (Ed Skrein) es conocido como «Transporter», el mejor conductor y mercenario que se puede comprar con dinero. Frank se rige por tres simples reglas: sin nombres, sin preguntas y sin renegociaciones, y transporta cualquier cosa por el precio adecuado. Hasta que conoce a la misteriosa mujer fatal llamada Anna (Loan Chabanol), que lidera un grupo de mortíferos asaltantes y que no se detendrá ante nada con tal de acabar con una despiadada banda rusa de traficantes humanos. Anna sabe que Frank es el mejor en su trabajo y, para asegurarse su colaboración, mantiene rehén a su padre (Ray Stevenson). Ahora, padre e hijo se verán obligados a trabajar con Anna para llevar a esta peligrosa banda ante la justicia.
El ex operador de Fuerzas Especiales Frank Martin vive lo que parece ser una vida tranquila a orillas del Mediterráneo francés, donde presta sus servicios como un “transportador”, un mercenario que traslada bienes —humanos o de cualquier tipo— de un lugar a otro. Siempre sin preguntas de por medio. Frank, que en su Mercedes equipado lleva a cabo misiones secretas y a veces peligrosas, se apega a un estricto juego de 3 reglas que nunca rompe. Regla numero uno: Nunca modifiques el trato. Dos: Omitir nombres, Frank no quiere saber para quién trabaja o qué es lo que transporta. Tres: Nunca ver qué hay dentro del paquete. La carga más reciente de Frank aparenta ser igual a los incontables paquetes que ha entregado en el pasado. Ha sido contratado por un norteamericano conocido solamente como “Wall Street” para que lleve a cabo una entrega. Pero cuando Frank se detiene en el trayecto, se percata que su “paquete” se mueve…
Rocky Balboa, el boxeador de Philadelphia, disfruta de su efímera fama después de estar a punto de derrotar al campeón mundial de los pesos pesados Apollo Creed. Las ofertas publicitarias para el anuncio de productos no van bien debido a la limitada educación y falta de sofisticación del púgil. Por ello, y debido a la falta de dinero y al embarazo de su mujer Adrian, acepta la demanda de revancha del «casi derrotado» Creed.
Rocky Balboa es un desconocido boxeador a quien se le ofrece la posibilidad de pelear por el título mundial de los pesos pesados. Con mucha fuerza de voluntad, Rocky se preparará concienzudamente para este combate, y también para los cambios que producirá en su vida.
Tras haber defendido el título diez veces, el campeón mundial de boxeo Rocky Balboa (Silvester Stallone) ha decidido retirarse. Sin embargo Clubber Lang (Mr. T), un boxeador muy agresivo que ha ido escalando puestos a base de destrozar a sus rivales, desea arrebatarle el título. Pese a la negativa de Rocky, Clubber consigue provocarle para que acepte el desafío, y esta vez el resultado del combate se presume bastante incierto.
Nuevas aventuras tanto personales como deportivas del boxeador Rocky Balboa, que en esta ocasión debe enfrentarse a un duro y frío boxeador soviético, llamado Ivan Drago.
Rocky vuelve de Rusia tras su pelea contra Ivan Drago para encontrarse con que ha perdido casi toda su fortuna. Además, el boxeo le ha dejado ciertas secuelas que fuerzan su retiro. Para lograr salir de la bancarrota Rocky subasta sus cosas y le jura a su hijo que lo va a recuperar todo. Sin más opciones, los Balboa vuelven a su antiguo barrio y a vivir de nuevo en la antigua casa de su mujer con pocos recursos. Un boxeador, llamado Union Cane, gana el título vacante.
Corre el año 2005 y el campeón Mason Dixon no encuentra un rival a su altura en un boxeo devaluado. Han pasado 30 años desde que Rocky Balboa (Sylvester Stallone), un hombre sin futuro, tuvo un golpe de suerte que le brindó la oportunidad de boxear y llegar a enfrentarse en el cuadrilátero contra el campeón de entonces, Apollo Creed. El coraje y perseverancia de Rocky, tanto en la vida como en el cuadrilátero, brindó esperanza a millones de personas. Ahora, la gloria del que fue bicampeón del mundo ya se ha ido, y Rocky se pasa las tardes contando viejas historias a los clientes de su restaurante Adrian’s, que lleva el nombre de su ya fallecida esposa, por quien guarda un silencioso luto. Su hijo (Milo Ventimiglia) no desea pasar tiempo con él; se encuentra demasiado ocupado tratando de vivir su propia vida. El tiempo y los golpes han hecho más humilde a Rocky y en su corazón, él todavía es un luchador.