En Irak, una unidad de élite de artificieros norteamericanos actúa en una caótica ciudad donde cualquier persona puede ser un enemigo y cualquier objeto, una bomba. El jefe del grupo, el sargento Thompson, muere en el transcurso de una misión y es sustituido por el impredecible y temerario sargento William James. Cuando falta poco para que la brigada sea relevada, el imprudente comportamiento de James hará que dos de sus subordinados, se planteen seriamente el riesgo que corren.
Una tarea casi imposible cae sobre los hombros de Harry: deberá encontrar y destruir los horrocruxes restantes para dar fin al reinado de Lord Voldemort. En el episodio final de la saga, el hechicero de 17 años parte junto con sus amigos Hermione Granger y Ron Weasley en un peligroso viaje por Inglaterra para encontrar los objetos que contienen los fragmentos del alma del Señor Tenebroso, los cuales garantizan su longevidad. Pero el camino no será fácil pues el lado oscuro adquiere más poder con cada minuto que pasa y las lealtades serán puestas a prueba. Harry deberá usar todos los conocimientos que gracias a Dumbledore ha adquirido sobre su enemigo para poder encontrar la forma de sobrevivir a esta última aventura.