Despertado por los espíritus de Eris, Abel y Poseidón, y derrotando a los caballeros de oro, Lucifer regresa a la Tierra, acompañado de sus cuatro ángeles infernales, con el objetivo de vengarse de Atenea, destruir a la humanidad y proclamarse soberano absoluto del universo. Para evitarlo, Saori Kido, decide sacrificar su vida en el Pandemonium, residencia de Lucifer, mientras que los caballeros de bronce lucharán para salvarla.
Eris, la diosa de la discordia, ha vuelto a la Tierra bajo la forma de una manzana de oro, tomando posesión del cuerpo de Erii Aizawa, una joven maestra del orfanato de la Fundación Graude. Resucitando a los caballeros fantasmas y capturando a Saori Kido, la reencarnación de Atenea, Eris desafía a los caballeros de bronce a enfrentar a sus nuevos servidores en las inmediaciones de su templo. Sin tiempo que perder, Seiya y sus amigos acuden a la batalla, con el objetivo de salvar la vida de Atenea y desbaratar las ambiciones de Eris.
Seiya y los demás caballeros dejan Japón, para dirigirse hacia Asgard, donde deberán buscar a Hyōga, quien ha desaparecido, y enfrentar a los guerreros de Asgard y a su patriarca. Una vez más, como era de esperar, la lucha de los heroicos Caballeros de Bronce tendrá como finalidad salvar a su protectora, la diosa Atenea (Saori Kido).
Febo Abel, dios del Sol y hermano de Atenea, retorna a la Tierra y resucita a los santos de oro muertos en la batalla de las doce casas, a fin de llevarse a su hermana y extinguir a la humanidad, considerando que ha llegado a un estado decadente. No obstante, los santos de bronce, quienes aparentemente son abandonados por Saori, evitarán que Abel cumpla su propósito, por lo que deberán enfrentarse a los santos de oro y a los tres misteriosos santos de la Corona.