Monsters: El infierno del dragón
El camino de un samurái se cruza con el de una joven camarera cuya aldea fue destruida por un dragón. Él no quiere meterse en líos… pero el destino tiene otros planes.
El camino de un samurái se cruza con el de una joven camarera cuya aldea fue destruida por un dragón. Él no quiere meterse en líos… pero el destino tiene otros planes.
Izo, un Ronin, y Raiden, un orco, trabajan para llevar a una joven elfa y la varita que lleva a la tierra de los elfos en el norte.
Yurei, un malvado brujo llamado cuyo antepasado fue asesinado por uno de los 47 Ronin, ha aparecido en la Budapest actual decidido a vengarse. Busca destruir a todos los samuráis uniendo las dos mitades de la poderosa espada Tengu. Una profecía afirma que solo un descendiente de los 47 Ronin originales puede empuñar la espada y derrotar a este gran mal. Los samuráis se sorprenden cuando Lord Shinshiro identifica a una astuta neoyorquina llamada Luna como la profetizada. Encarga al ronin Reo y al aprendiz Onami de entrenar a Luna para que sea el héroe que necesitan desesperadamente. Con la mayoría de los señores samuráis muertos o desaparecidos, y un traidor escondido entre ellos, los guerreros restantes deben reunir todas sus habilidades como maestros de artes marciales para combatir la magia mística de Yurei y cumplir su destino. Secuela de ‘La leyenda del samurái (47 Ronin)’ (2013).
Kenshin Himura inicia la búsqueda de un misterioso traficante de armas llamado Enishi Yukishiro que controla el bajo mundo de China. Durante su misión se desvelará también el secreto de «Jujishou», un elemento íntimamente ligado al propio Himura.
Kenshin Himura (Takeru Satoh) es un legendario espadachín. Tras la Restauración Meiji, ha dejado de matar con la espada. Intenta llevar una vida tranquila con Kaoru Kamiya que dirige una escuela de espadachines en el pueblo. Todo cambia cuando el restaurante Akabeko, que es el lugar favorito de Kenshin para comer, es destruido y él encuentra una nota en la que pone «Junchu».
En plena época de los samurái, los alienígenas (conocidos como Amanto) invadieron Japón y, pese a la resistencia de varios fieros guerreros Joui, consiguieron tomar el país, llevando a Edo hasta una etapa de esplendor medio futurista. En medio de todo esto está Gintoki, samurái que luchó en la guerra contra los Amanto, pero que ahora se dedica a hacer cualquier trabajo que se le encargue en la Yorozuya, su oficina de chico para todo. La historia se centra en su día a día, y mediante tanto capítulos autoconclusivos como sagas largas se verá la cantidad de locuras inverosímiles que le suceden, a cada cual más extraña.
El duelo entre Kenshin Himura y el maligno Shishio Makoto sigue sin resolverse. El conflicto entre los dos guerreros decidirá el destino de Japón, y pondrá un bombástico punto final a la memorable adaptación cinematográfica del manga de Nobuhiro Watsuki.
Tras los acontecimientos relatados en “Kenshin, el guerrero samurai”, Kenshin Himura vive retirado, fiel a su juramento de no volver a empuñar la espada; pero la aparición de un misterioso villano que amenaza con derrocar al gobierno hará que el protagonista replantee su postura. Rurôni Kenshin: Kyoto taika-hen es el primer segmento del espectacular díptico que concluirá las aventuras del guerrero.
Kenshin Himura (Takeru Sato) es un famoso samurái conocido por su destreza con la katana y su frialdad a la hora de matar. En el pasado estuvo al servicio de los Ishin Shishi, un grupo de patriotas que luchaban para devolver el poder al Emperador, librando cientos de batallas y cobrándose muchas vidas. Pero tras terminar todos los enfrentamientos, jura no volver a matar y decide pasar al anonimato para dedicarse a viajar por el país como un vagabundo ayudando a quien lo necesite, como penitencia por todas las muertes que provocó. Diez años después, en 1878, Kenshin llega a Tokio donde conoce a Kaoru (Emi Takei), quien le invita a quedarse en su dojo hasta que decida volver a vagabundear. Sin embargo, el pasado que Kenshin intentó dejar atrás pronto volverá para cobrarse venganza contra él. Adaptación del manga de Nobuhiro Watsuki.
Secuela de «X-Men: la decisión final». Lobezno llega a Japón para encontrarse con un viejo amigo al que salvó la vida hace años, y se ve envuelto en una conspiración que involucra a la yakuza y a los mutantes.
El ascenso al poder del joven y sanguinario Lord Naritsugu supone una seria amenaza para la paz en el Japón feudal. Simplemente por ser el hermano del shogun, Lord Naritsugu está por encima de la ley, y asesina y viola a su antojo. Afligido por la masacre perpetrada por el sádico Naritsugu, el oficial Sir Doi contacta secretamente con el samurái Shinzaemon Shimada para acabar con Naritsugu. El noble samurái, indignado por la crueldad de Naritsugu, acepta de buen grado la peligrosa misión. Para ello, reúne a un selecto grupo de samuráis, entre los que se encuentra su sobrino Shinrokuro y el devoto aprendiz Hirayama. Juntos, traman una emboscada para atrapar a Lord Naritsugu. Shinzaemon es consciente del peligro que conlleva. Naritsugu va escoltado por una comitiva encabezada por el letal e implacable Hanbei, uno de sus antiguos rivales. Los “13 asesinos” de Takashi Miike es un remake del film homónimo dirigido por Eichi Kudo en 1963.
Ambientada en los años 50. Una chica es internada por su padrastro en una institución psiquiátrica para que le practiquen una lobotomía. Mientras espera, su imaginación crea una realidad alternativa que podría salvarla de su dramática situación. A partir de ahí, la joven comienza a preparar su fuga, cuyo éxito depende del robo de cinco objetos.
El celebre bandido Lupin III y su camarada Jigen huyen después de robar el casino nacional de Mónaco, para luego descubrir que el dinero es falso. Los billetes son de una calidad muy alta y podían ser unas legendarias falsificaciones perfectas que han hecho estremecer las economías de naciones desde la invención del papel moneda. Estas se originan al parecer en el ducado de Cagliostro, por lo que el intrepido Lupin y sus amigos deciden hacerles una pequeña visita.
1870. El capitán Nathan Algren es un hombre a la deriva. Las batallas que libró en otro tiempo parecen ahora lejanas e inútiles. Una vez arriesgó su vida por el honor y por la patria, pero, en los años transcurridos desde la Guerra de Secesión estadounidense, el mundo ha cambiado. El pragmatismo ha reemplazado al valor, el interés personal ha ocupado el lugar del sacrificio y el honor no se encuentra en ninguna parte, especialmente en el Oeste, donde su papel en las campañas contra los indios acabó en desilusión y tristeza. En algún lugar de las implacables llanuras junto a la ribera del río Washita, Algren perdió su alma. En un mundo completamente distinto, otro soldado ve como su modo de vida está a punto de desintegrarse.