En una zona fronteriza con México, Tunstall contrata coo ayudantes para su granja a jóvenes, huidos o vagabundos, a quienes enseña y educa. Entre ellos hay uno con una gran puntería. Tunstall cuenta en el pueblo con competidores codiciosos que ponen trabas a sus negocios y matan por la espalda sin ningún temor a las consecuencias.
Carrie (Tammin Sursok) es una adolescente cuya vida da un vuelco cuando se muda a un rancho de caballos en Wyoming para vivir con su padre Hank (Patrick Warburton). Un día Carrie conoce a Flicka, un salvaje caballo mustang negro, que es tan libre de espíritu y tiene una voluntad tan férrea como ella. Ambos forman un lazo especial, y Carrie abre su corazón a su padre y a un apuesto chico del lugar (Reilly Dolman). Pero cuando un rival celoso pone en peligro la vida de Flicka, Carrie hará lo que sea necesario para salvar a su mejor amigo.
Dos hermanos regresan al rancho familiar para cuidar de su padre enfermo, pero allí descubren verdades dolorosas.
Los acaudalados hermanos Phil y George Burbank son las dos caras de la misma moneda. Phil es elegante, genial y cruel, mientras George es impasible, quisquilloso y amable. Juntos son copropietarios de un enorme rancho en Montana. Es un lugar donde la rápida modernización del siglo XX se mantiene y en el que la figura de Bronco Henry, el mayor cowboy que Phil ha conocido jamás, es venerado. Cuando George se casa en secreto con Rose, una viuda del pueblo, Phil, sorprendido y furioso, lleva a cabo una guerra sádica e implacable para destruirla por completo usando a su afeminado hijo, Peter, como peón.
William Ludlow es un coronel separado de su mujer que vive con sus tres hijos en un gran rancho de Montana, en las colinas de las Montañas Rocosas. La Primera Guerra Mundial y una bella mujer cambiarán el destino de cada uno de ellos para siempre. Sus hijos son el indómito Tristan, el sensato Alfred y el menor Samuel, que acaba de traer al rancho a su bella prometida, Susannah.