Siguiendo la tradición familiar, Teresa y Montoya se incorporan a la policía, solo para encontrar que sus convicciones y esperanzas son aplastadas por un sistema disfuncional. Ante la hostilidad a la que se exponen, solo les queda su vínculo amoroso como refugio. Como un experimento documental y narrativo innovador, Una película de policías sumerge al espectador en un espacio inusual. La película pone el reflector sobre la policía, una de las instituciones más controvertidas de México y el mundo
Dos jóvenes agentes de la ley se hacen pasar por alumnos de instituto para desarticular una red de narcotráfico. Schmidt y Jenko fueron enemigos en el colegio pero, cuando años más tarde se reencuentran en la academia de policía, terminan haciéndose amigos. Puede que no sean los mejores agentes, pero les llega su gran oportunidad de demostrar lo que valen cuando se unen a la unidad de la policía secreta Jump Street, comandada por el capitán Dickson. Entonces cambian sus armas e insignias por las mochilas y utilizan su apariencia juvenil para infiltrarse en un instituto. El problema es que los jóvenes de hoy no se parecen en nada a los de años atrás, y Schmidt y Jenko descubren que todo lo que creían saber sobre la adolescencia, el sexo, las drogas y el rock and roll era completamente erróneo.