Diez años después de los sucesos de “Furia de titanes”, Perseo (Sam Worthington) está decidido a llevar una vida tranquila con su hijo Helio. Sin embargo, los dioses, debilitados por la falta de fe de la humanidad, pierden el control sobre los Titanes, cuyo líder no es otro que Kronos, el padre de Zeus (Liam Neeson), Hades (Ralph Fiennes) y Poseidón (Danny Huston). Cuando Hades y Ares (Edgar Ramírez) llegan a un acuerdo con Kronos para capturar a Zeus, entonces Perseo tendrá que abandonar su apacible vida para rescatarlo, misión en la que cuenta con la ayuda de Andrómeda (Rosamund Pike), Agénor (Toby Kebbell) y Hefesto (Bill Nighy).
Adaptación libre del mito de Perseo, hijo de Zeus, el padre de los dioses griegos. Perseo y su madre Dánae, son encerrados en un baúl por Acrisio, su abuelo, y arrojados al mar. Arrastrados por la corriente, llegan a la isla de Sérifos, donde Perseo alcanza la madurez. Cuando sepa cuál es la misión que le ha sido encomendada por el Destino, emprenderá un durísimo viaje, en el que tendrá que ir superando diversas pruebas.
Cuando el rey de Argos decide sacrificar a su hija y a su nieto Perseo, Zeus decide salvarlos y arrasar la ciudad. Perseo crece feliz hasta que la diosa Thetis, para vengarse de Zeus, que ha castigado a su hijo Calibos con una horrible deformidad, lo secuestra y lo abandona a su suerte. Al conocer la noticia, Zeus ordena a los demás dioses que ofrezcan a su hijo regalos que le permitan defenderse. Así es como una mañana el héroe encuentra una espada capaz de cortar la piedra, un casco que lo vuelve invisible y un escudo que lo hace invulnerable. Con estas armas se dirige a la ciudad de Joppa, cuya princesa es víctima de una maldición.