¡Menuda momia!
Tres amigos intentan salvar a su amigo momificado, Harold, de los criminales codiciosos devolviéndolo a su lugar de descanso antes de la medianoche de Halloween.
Tres amigos intentan salvar a su amigo momificado, Harold, de los criminales codiciosos devolviéndolo a su lugar de descanso antes de la medianoche de Halloween.
El trabajo de verano de Nick Daley como vigilante nocturno del Museo de Historia Natural supone todo un reto para un estudiante de instituto. Afortunadamente, está siguiendo los pasos de su padre y está familiarizado con la antigua tabla que lo dota todo de vida cuando se pone el sol. Nick se alegra de ver a sus viejos amigos, entre los que se incluyen Teddy, Sacagawea y Rex. Pero cuando el malvado Kahmunrah escapa con un plan para abrir el inframundo egipcio y liberar a su Ejército de los Muertos, será Nick el que tenga que detener al demente gobernador y salvar el museo de una vez por todas.
A pesar de estar enterrada en una tumba en lo más profundo del desierto, una antigua princesa (Sofia Boutella) cuyo destino le fue arrebatado injustamente, se despierta en la época actual, trayendo consigo una maldición que ha crecido hasta límites insospechados con el paso de miles de años.
Todo parece mejorar en el Hotel Transilvania. La rígida norma establecida por Drácula de “sólo para monstruos” se ha suprimido y se aceptan también huéspedes humanos. Lo que preocupa al conde es que que su adorable nieto Dennis, medio humano y medio vampiro, no dé señal alguna de vampirismo. Aprovechando que Mavis ha ido a visitar a sus suegros humanos, Drácula recluta a sus amigos Frank, Murray, Wayne y Griffin para hacer que Dennis pase por un campamento de “entrenamiento de monstruos”. Lo que ignoran es que Vlad, el gruñón padre de Drácula, está a punto de llegar al hotel. Y cuando descubra que su bisnieto no es de sangre pura y que los humanos pueden frecuentar el establecimiento las cosas se complicarán.
Condenados por una bruja traidora a permanecer en muerte aparente para la eternidad, el despiadado emperador chino Dragón y sus diez mil guerreros han esperado en su amplia tumba de barro, olvidados de todos, durante cientos de años, cual ejército de terracota. Pero cuando el joven aventurero y arqueólogo Alex O’Connel es engañado para que despierte de su sueño eterno al temible gobernante, no le queda más remedio que pedir ayuda a las únicas personas que saben más que él acerca de los no muertos: sus padres.
Han pasado diez años, Rick O’Connell se ha casado con Evelyn, y ambos son padres del pequeño Alex, de ocho años. Cuando, tras una serie de acontecimientos, la momia del antiguo sacerdote egipcio Im-Ho-Tep es resucitada por una extraña secta en el British Museum, y la maldición milenaria del Rey Escorpión -que seis mil años atrás traicionó al dios Anubis- lo devuelve a la vida, el choque entre ambas fuerzas malignas desencadenará el caos en el mundo… si Rick y Evelyn no consiguen evitarlo.
El legionario Rick O’Connell y su socio descubren durante una batalla en Egipto las ruinas de Hamunaptra, la ciudad de los muertos. Pasado un tiempo, este descubrimiento le permitirá salvar su vida y volver al lugar con una egiptóloga y su hermano, donde coinciden con un grupo de americanos. Todos ellos, seducidos por la aventura, provocarán la resurrección de la momia de un diabólico sacerdote egipcio que intenta desesperadamente recuperar a su amada.