Jane, madre de tres hijos ya adultos, es la propietaria de un restaurante-pastelería de Santa Barbara. A pesar de estar divorciada desde hace años, mantiene una amistosa relación con su ex-marido Jake. Sin embargo, cuando tienen que viajar juntos para asistir a la graduación de su hijo, su relación se estropea. Al casarse Jake con una mujer más joven, Jane se convierte de pronto en «la otra». Y de este embrollo no podrá librarse ni siquiera Adam, un arquitecto contratado para renovar la cocina de Jane.
Ryan Bingham es un experto en despedir a gente, contratado de forma externa por otras empresas para reducir personal. Es un miembro mimado y de élite de todos los programas de fidelización de viajeros que existen. Sin embargo Ryan no tiene nada auténtico a lo que aferrarse. Cuando se siente atraído por una atractiva compañera de viaje, otra viajera frecuente, el jefe de Ryan, animado por una joven y advenediza experta en eficiencia, amenaza con atarle a un despacho. Enfrentado a la perspectiva, a la vez terrorífica de ser destinado a un puesto fijo, Ryan empieza a meditar sobre lo que puede llegar a significar el tener un hogar de verdad.