Alice en el país de internet
Tras tener un problema con su computadora, una joven youtuber queda atrapada en un mundo digital lleno de peculiares personajes.
Tras tener un problema con su computadora, una joven youtuber queda atrapada en un mundo digital lleno de peculiares personajes.
Unos delincuentes campan a sus anchas en una red de salas de chat online cometiendo delitos sexuales. Para cazarlos, hizo falta una gran dosis de agallas y tenacidad.
Un estudiante universitario investiga una serie de muertes misteriosas.
Para investigar las técnicas de reclutamiento del ISIS para atraer a las mujeres a Siria, Amy Whitaker, una periodista, crea un perfil en Facebook de una musulmana conversa. Cuando un reclutador del ISIS se pone en contacto con su personaje online, ella experimenta el proceso de primera mano.
Ralph sale de los recreativos y… ¡rompe Internet! ¿Qué podría salir mal? La secuela de «¡Rompe Ralph!» (2012) tendrá lugar en el presente, seis años después de los acontecimientos de la primera película. En ella volveremos a ver a Ralph, el malo del videojuego que quiere ser un héroe, además de otros personajes ya conocidos, como Vanellope von Schweetz, la chica «error de programación» con un imparable espíritu ganador. La historia se centrará en las aventuras de Ralph y sus compañeros en el mundo de Internet.
La joven dueña de un exitoso negocio online dedicado a la moda no se toma demasiado bien el hecho de que la compañía contrate como becario a un hombre de 70 años, pero eso irá cambiando progresivamente, ya que poco a poco el hombre comienza a convertirse en alguien indispensable.
Pueden quebrantar cualquier código y entrar en cualquier sistema. Normalmente son sólo adolescentes y ya se encuentran bajo la vigilancia de las autoridades. Son los piratas informáticos. Zero Cool, de nombre Dadee Murphy, es una leyenda entre los de su clase. En 1988 provocó el solo la caída de 1.507 ordenadores en Wall Streeet y las autoridades le prohibieron tocar un solo teclado hasta que cumpliera 18 años.
El FBI cuenta con un departamento encargado de delitos cibernéticos que se dedica únicamente a investigar y perseguir a los delincuentes que actúan en Internet. En Portland, la agente especial Jennifer Marsh (Diane Lane) tiene que resolver un caso sin precedentes: un depredador cibernético cuelga torturas y asesinatos en una sofisticada página web que, al no dejar rastro, no puede ser desconectada. El destino de sus víctimas depende del público: cuantas más visitas registre la página web, más deprisa morirán. Cuando el juego del gato y el ratón se convierte en algo personal, Jennifer y su equipo deberán lanzarse a una carrera contrarreloj para encontrar al asesino.