Max Kirkpatrick (William Baldwin) es un brillante agente de policía que se ve obligado a proteger a la atractiva Kate McQuean (Cindy Crawford), una prestigiosa abogada de derechos civiles de Miami que ve su vida amenazada por una banda de antiguos agentes del KGB liderada por un importante hombre de negocios de la antigua Unión Soviética.
Jim (Jason Biggs) le pide matrimonio a su novia Michelle (Alyson Hannigan) después de un incidente vergonzoso en un restaurante. Ella acepta, pero los problemas no terminan ahí para Jim. Ahora tiene que planear la boda con la ayuda de sus amigos Kevin y Finch, y evitar que Stifler, su grosero compañero de escuela, arruine la fiesta. Jim también se preocupa por caerle bien a los padres de Michelle y por aprender a bailar antes del gran día. Entre bromas pesadas, situaciones cómicas y momentos emotivos, Jim y Michelle intentan llegar al altar sanos y salvos.
Hubert Fiorentini es un inspector de policía con unos métodos un poco ortodoxos, pero con un tierno corazón, al que obligatoriamente le darán unas vacaciones forzadas, ya que acaba de pelearse con el hijo del jefe de policía. Dos días después recibe la llamada de un abogado desde Tokyo, informándole que Miko, la mujer de su vida, que había desaparecido hacía 20 años, había muerto. Y lo que le había dejado en el testamento, no era ni dinero, ni presentes, ni nada material; le había dejado a su propia hija, Yumi, una extravagante adolescente, adicta a ir de compras, y con doscientos millones de dólares en su cuenta.