Boy (Bill Skarsgård) es un joven que deberá enfrentarse a la desquiciada matriarca de una corrupta dinastía postapocalíptica que lo dejó huérfano, sordo y sin voz. Tras vivir una trágica infancia, un enigmático chamán (Yayan Ruhian) le convertirá en un instrumento de venganza y lo soltará en su lejana distopía en vísperas de la matanza anual de disidentes. Intentando encontrar su lugar, Boy se unirá a un grupo de resistencia a la vez que mantendrá intensas discusiones con el fantasma de su rebelde hermana pequeña.
Red (Nicholas Cage) es un leñador que vive alejado del mundo junto al amor de su vida, Mandy (Andrea Riseborough). Un día, mientras da un paseo abstraída en una de las novelas de fantasía que suele leer a diario, Mandy se cruza sin saberlo con el líder de una secta que desarrolla una obsesión por ella. Decidido a poseerla a cualquier precio, él y su grupo de secuaces invocan a una banda de motoristas venidos del infierno que la raptan y, en el proceso, hacen añicos la vida de Red. Decidido a vengarse y equipado con toda clase de artilugios, pone en marcha una matanza que deja cuerpos, sangre y vísceras allá por donde pasa.
En un lejano futuro, la galaxia conocida es gobernada mediante un sistema feudal de casas nobles bajo el mandato del Emperador. Las alianzas y la política giran entorno a un pequeño planeta, Dune, del que extrae la ‘especia melange’, la materia prima que permite los viajes espaciales. La Casa Atreides, bajo el mandato del Duque Leto Atreides recibe el encargo de custodiar el planeta, relevando en la encomienda a sus históricos enemigos, los Harkonnen. Paul Atreides, hijo del duque, se verá atrapado en las intrigas políticas mientras descubre el destino que le deparan los desiertos de Dune.