Riley entra en la adolescencia y el Cuartel General de su cabeza sufre una repentina reforma para hacerle hueco a algo totalmente inesperado propio de la pubertad: ¡nuevas emociones! Alegría, Tristeza, Ira, Miedo y Asco, con años de impecable gestión a sus espaldas (según ellos…) no saben muy bien qué sentir cuando aparece con enorme ímpetu Ansiedad. Y no viene sola: le acompañan envidia, vergüenza y aburrimiento.
Tom y Janet han estado casados durante años. Sin embargo, la visita de un misterioso extraño les lleva a encontrar un cadáver, a muchas preguntas sin respuesta y un viaje de pareja con amigos con gente que tal vez podría desear cualquier cosa menos su propio bienestar.
Ser joven y despreocupado en medio de un paisaje idílico de la Italia bañada por el sol de finales de los 50: esa es la dolce vita que Tom Ripley (Matt Damon) anhela, y que Dickie Greeleaf (Jude Law) disfruta. Cuando el padre de Dickie, un adinerado constructor de barcos, pide a Tom que traiga de vuelta a casa, a América, a su hijo, éste y su bella y expatriada compañera, Marge Sherwood (Gwyneth Paltrow), nunca hubieran sospechado a qué peligrosos extremos llegaría Ripley con tal de convertir el estilo de vida de la pareja en el suyo propio. Al fin y al cabo, es mejor ser una falsa persona importante que un don nadie auténtico.