Un asteroide del tamaño del estado de Texas apunta directamente hacia la Tierra. En la NASA, tan sólo encuentran una posible solución: enviar a un equipo de astronautas al espacio para que destruya el meteorito antes de que colisione con nuestro planeta. Para ello recurren a Harry S. Stamper, el mayor experto en perforaciones petrolíferas, y a su cualificado equipo de perforadores, para que aterricen en la superficie del asteroide, lo perforen e introduzcan un dispositivo nuclear que al estallar consiga desviar su trayectoria y poder salvar el planeta, evitando así el armagedón.
Kate Carter, una ex cazadora de tormentas perseguida por un devastador encuentro con un tornado, es llamada por su amigo Javi de regreso a las llanuras para probar un nuevo e innovador sistema de seguimiento. Allí, se cruza con el encantador e imprudente ídolo de las redes sociales Tyler Owens y su estridente equipo. A medida que la temporada de tormentas se intensifica, se desatan fenómenos terroríficos nunca vistos, y Kate, Tyler y sus equipos competidores se encuentran directamente en el camino de múltiples sistemas de tormentas que convergen sobre Oklahoma en lo que será una lucha por sobrevivir.
El mundo se enfrenta a la posibilidad de la extinción porque una fuerza desconocida empuja a la luna de su órbita rumbo a la Tierra. Un equipo de astronautas asume la misión de evitar el apocalipsis.
Un ingeniero diseñador de satélites, tras un fallo en cadena de la mayor parte de los satélites meteorológicos de la Tierra, deberá formar equipo con su hermano, con quien hace años que no se habla, para viajar al espacio y salvar al planeta de una tormenta artificial de proporciones épicas… todo ello mientras en la superficie del planeta se está gestando un complot para asesinar al presidente de Estados Unidos.
Gareth Edwards dirige este «reboot», que se sitúa antes en el tiempo que la película de 1998 dirigida por Roland Emmerich, que nos llevará a conocer los orígenes del famoso monstruo japonés gigante Godzilla. Protagonizada por Bryan Cranston, ganador del Globo de Oro por Breaking Bad, que da vida a Joe Brody un científico que descubre que algo terrible está a punto de suceder cuando una serie de tsunamis comienzan a llegar a las costas, anticipando la llegada de numerosos monstruos de gran tamaño mientras el ejército intenta defenderse en vano.
En toda película de desastres, el espectador espera ansioso eso mismo, que el desastre inunde la pantalla, y Haeundae no va a defraudarle en lo más mínimo. Y es que estamos hablando de una de las superproducciones más esperadas de la temporada, una cinta que sitúa su acción en uno de los puntos más turísticos de la costa surcoreana y que amenaza a sus habitantes con un descomunal tsunami. Con un reparto que incluye a Seol Gyeong-hu, uno de los actores locales con mayor carisma internacional, y unos efectos visuales del responsable de El día de mañana y La tormenta perfecta, al espectador sólo le queda buscarse un salvavidas y hacer la ola. (extraído de CinemaSitges.com) (FILMAFFINITY)
El geólogo Adrian Helmsley, descubre de que el núcleo de la Tierra se está calentando. Teme que la corteza se vuelva inestable, coincidiendo con las predicciones mayas del fin del mundo. Entre tanto, los líderes del mundo «venden» plazas para escapar del cataclismo. El escritor Curtis Jackson tropieza con esa información… y luchará por salvar a su familia mientras el suelo se hunde bajo sus pies, y los terremotos y las erupciones volcánicas destruyen el mundo tal y como lo conocemos.
Un vulcanólogo prevé una erupción en las cercanías de Dante’s Peak. A pesar de las investigaciones, nadie da crédito a los avisos del experto hasta que ya es demasiado tarde. En medio del pánico general, el volcán entra en erupción y la huida se hace desesperada.
Basada en una historia real, «Alive» narra la terrible experiencia de un grupo de jugadores del equipo nacional de rugby de Uruguay cuyo avión se estrelló en medio de los Andes en octubre de 1972. Aislados completamente, los días pasaban sin que nadie viniera a rescatarles, por lo que se vieron obligados a recurrir al canibalismo, comiéndose la carne de los compañeros fallecidos, mientras los más fuertes preparaban un viaje desesperado a través de las montañas.
Durante las labores de recuperación de los restos del famoso Titanic, una anciana norteamericana se pone en contacto con la expedición para acudir a una plataforma flotante instalada en el Mar del Norte y asistir ‘in situ’ a la recuperación de sus recuerdos. A través de su memoria reviviremos los acontecimientos que marcaron el siniestro más famoso del siglo XX: el hundimiento del trasatlántico más lujoso del mundo, la máquina más sofisticada de su tiempo, considerada «insumergible», que sucumbió a las heladas aguas del Atlántico en abril de 1912, llevándose consigo la vida de mil quinientas personas, más de la mitad del pasaje. En los recueros de la anciana hay cabida para algo más que la tragedia, la historia de amor que vivió con un joven pasajero de tercera clase, un pintor aficionado que había ganado su pasaje en una partida las cartas en una taberna de Southampton.