Para alejarse de la frenética vida urbana, Gothamites Cooper Tilson (Dennis Quaid) y su esposa Leah (Sharon Stone) deciden mudarse con sus hijos a una casa en las afueras de Nueva York que en otro tiempo fue una gran mansión, pero ahora está en ruinas. Sin embargo, Cooper y Leah están dispuestos a devolverle su antiguo esplendor. Todo va sobre ruedas hasta que Dale Massie (Stephen Dorff), el anterior propietario, sale de prisión y reclama sus derechos sobre la casa sirviéndose de todos los medios a su alcance.
Mientras lucha por encontrar su lugar en la Universidad de Oxford, el estudiante Oliver Quick (Barry Keoghan) se ve arrastrado al mundo del encantador y aristocrático Felix Catton (Jacob Elordi), que le invita a Saltburn, la extensa finca de su excéntrica familia, para pasar un verano inolvidable.
Violet, la condesa viuda de Grantham, ha heredado una villa en el sur de Francia de un viejo amigo. Mientras tanto, un cineasta obtiene el permiso de Mary para rodar una película en Downton Abbey. Robert piensa que tener actores y actrices dando vueltas, maquillados, es una idea terrible, pero otros miembros de la familia, y los sirvientes, están encantados con la idea. Para perderse la «película espantosa» de Mary, como la llama Robert, algunos miembros de la familia viajan al sur de Francia para resolver el misterio de por qué el amigo de Violet le dejó una villa. Secuela de la adaptación cinematográfica de la popular serie.
Greta es una joven americana que acepta trabajar como niñera en Inglaterra huyendo de su pasado. Para su sorpresa, el niño al que tiene que cuidar es un muñeco a tamaño real. Además, en el cumplimiento de su trabajo tiene que seguir unas reglas muy estrictas. Cuando se queda sola, Greta desobedece las normas, lo que desencadena una serie de eventos perturbadores que le llevarán a convencerse de que el muñeco podría estar vivo.
Stevens es el perfecto mayordomo inglés, un ideal que lleva hasta el extremo al servicio de su señor, Lord Darlington. Como muchos otros miembros de la aristocracia británica en los años 30, Darlington es captado por los nazis para intentar establecer una vía de comunicación con el gobierno del Reino Unido. La señorita Kenton es el ama de llaves de la mansión, una mujer joven y llena de vida que contempla horrorizada lo que sucede escaleras arriba. A pesar de sus temores, ella y Stevens se van enamorando poco a poco, aunque ninguno de ellos quiera reconocerlo.