Años 70. Relato biográfico sobre Frank Serpico, un policía íntegro, de principios incorruptibles que, a diferencia de sus colegas, nunca se dejó sobornar y, precisamente por ello, siempre tuvo problemas con sus compañeros de profesión y se vio expuesto a situaciones muy peligrosas.
Sigue a los residentes de un pequeño pueblo isleño que deben lidiar con un asesinato sensacional y el descubrimiento de un millón de dólares; una serie de decisiones cada vez más malas trastocan la comunidad que alguna vez fue pacífica.
Dos jóvenes agentes de la ley se hacen pasar por alumnos de instituto para desarticular una red de narcotráfico. Schmidt y Jenko fueron enemigos en el colegio pero, cuando años más tarde se reencuentran en la academia de policía, terminan haciéndose amigos. Puede que no sean los mejores agentes, pero les llega su gran oportunidad de demostrar lo que valen cuando se unen a la unidad de la policía secreta Jump Street, comandada por el capitán Dickson. Entonces cambian sus armas e insignias por las mochilas y utilizan su apariencia juvenil para infiltrarse en un instituto. El problema es que los jóvenes de hoy no se parecen en nada a los de años atrás, y Schmidt y Jenko descubren que todo lo que creían saber sobre la adolescencia, el sexo, las drogas y el rock and roll era completamente erróneo.