John MacClane, un duro policía neoyorquino, acude a Los Angeles para pasar unos días de vacaciones con sus hijos y su esposa Holly. En el transcurso de la fiesta navideña que la empresa de Holly da en el moderno edificio Nakatoni, éste es asaltado por un supuesto grupo terrorista liderado por un megalomano llamado Hans Gruber.
El padre de Emma y su amigo amigo de la escuela secundaria comienzan a salir, por lo que se embarca en una misión para romper la feliz pareja.
Poco antes de Navidad, el caos sacude a una familia: por una extraña conjunción cósmica, los padres intercambian sus cuerpos con los de sus hijos adolescentes.
Mientras el mundo se enfrenta al apocalipsis, un grupo de viejos amigos se reúne para celebrar la Navidad en una idílica casa de campo en Reino Unido. Incomodados por la idea de la inevitable destrucción de la humanidad, deciden afrontar la situación con tranquilidad, abriendo otra botella de Prosecco y continuando con la celebración… Pero, por mucho que quieran fingir normalidad, tarde o temprano, tendrán que hacer frente a la idea de que es su última noche.
Cuando Carol Vanstone, directora general de Zenotek, una compañía tecnológica, expresa su intención de cerrar la sucursal de Chicago, dirigida por su hermano Clay, este y sus compañeros de trabajo organizan una fiesta de Navidad con el propósito de impresionar a un cliente potencial y salvar así sus puestos de trabajo. Pero la fiesta se sale de control…
Howard Langston es un atareado hombre de negocios que llega tarde a la clase de karate de su hijo Jamie. Para que le perdone le promete que le regalará lo que le pida por navidad: Jamie le pide un muñeco Turboman. El problema es que el juguete es el más popular y está agotado en todas las jugueterías. Con sólo unas pocas horas para Navidad, Howie inicia una cómica odisea por toda la ciudad a la caza y captura del preciado objeto.
Cada año, en Navidad, los lugareños perturban su pacífica soledad con celebraciones cada vez más desmesuradas, luminosas y ruidosas. Cuando los Quién declaran que ese año van a preparar una Navidad el triple de grande, el Grinch se da cuenta de que solo hay un modo de recuperar algo de paz y silencio: robar la Navidad. Para ello, decide hacerse pasar por Santa Claus en Nochebuena, haciéndose con un reno muy peculiar para tirar de su trineo. Mientras tanto, en Villa Quién, una dulce niña llamada Cindy-Lou, desbordante de espíritu navideño, planea con sus amigos atrapar a Papá Noel durante su visita en Nochebuena para darle las gracias por ayudar a su trabajadora madre. Sin embargo, a medida que se acerca la noche mágica, sus buenas intenciones amenazan con chocar con las del Grinch, mucho más perversas.