El payaso Art desata el caos entre los desprevenidos habitantes del condado de Miles mientras duermen plácidamente en Nochebuena. Tras sobrevivir a la masacre de Halloween perpetrada por el peor asesino en serie desde Jack el Destripador, Sienna y su hermano se esfuerzan por reconstruir sus vidas destrozadas. A medida que se acercan las fiestas de Navidad, intentan abrazar el espíritu navideño y dejar atrás los horrores del pasado. Pero justo cuando creen que están a salvo, el payaso Art regresa, decidido a convertir su alegría navideña en una nueva pesadilla. La temporada festiva se desmorona rápidamente mientras el payaso Art desata su retorcido terror marca de la casa, demostrando que ninguna festividad es segura.
Es Nochebuena y Tori solo quiere emborracharse y festejar, pero cuando un Papá Noel robótico en una tienda de juguetes cercana se vuelve loco y comienza una matanza desenfrenada a través de su pequeño pueblo, se ve obligada a luchar por la supervivencia.
Una novelista romántica de vampiros en apuros debe defenderse de los vampiros de la vida real durante la Navidad en Lake Tahoe.
Mientras el mundo se enfrenta al apocalipsis, un grupo de viejos amigos se reúne para celebrar la Navidad en una idílica casa de campo en Reino Unido. Incomodados por la idea de la inevitable destrucción de la humanidad, deciden afrontar la situación con tranquilidad, abriendo otra botella de Prosecco y continuando con la celebración… Pero, por mucho que quieran fingir normalidad, tarde o temprano, tendrán que hacer frente a la idea de que es su última noche.
Cuando Jack Skellington, el Señor de Halloween, descubre la Navidad, se queda fascinado y decide mejorarla. Sin embargo, su visión de la festividad es totalmente contraria al espíritu navideño. Sus planes incluyen el secuestro de Santa Claus y la introducción de cambios bastante macabros. Sólo su novia Sally es consciente del error que está cometiendo.
Érase una vez… un castillo donde vivía un inventor que dedicó parte de su vida a crear una criatura perfecta a la que llamó Edward. Pero el inventor murió de repente y dejó incompleta su creación, ya que en vez de dedos tenía unas horribles manos con hojas de tijera. El pobre Edward vivía sólo en el castillo hasta que una encantadora joven, que trabajaba para la firma Avon, lo llevó a su casa junto con su familia. Pero una criatura tan especial como Edward no estaba preparada para vivir en una ciudad tan extravagante y falsa como Suburbia.