Divertida y aterradora película de aventuras que enfrenta a una banda de adolescentes contra una invasión de salvajes alienígenas, convirtiendo una zona marginal de Londres en una zona de peligrosos juegos de ciencia ficción. De la noche a la mañana, un bloque de pisos se convierte en una fortaleza sitiada y un grupo de adolescentes de la calle en héroes. El enfrentamiento entre el ghetto y el espacio exterior está servido.
Death Race 2 tiene lugar en un futuro muy próximo, cuando la economía de Estados Unidos comienza a declinar y la delincuencia violenta inicia una espiral fuera de control. Para contener a la población penal, se crea una serie de cárceles privadas, gobernadas por bandas, asesinos a sangre fría y sociópatas. La peor de estas cárceles es Terminal Island, donde condenado por el asesinato de unos policías llega Carl Lucas, el que será el auténtico protagonista del último reality show de la Carrera de la Muerte. El ganador, si es que alguien logra sobrevivir, tiene como premio la libertad.
En un futuro próximo. Una penitenciaría atestada de presos inspiró a los carceleros para crear un pasatiempo tan cruel como lucrativo. Presos capaces de todo, un público global hambriento de violencia televisada y un ruedo espectacular se unen en DEATH RACE. El tricampeón de velocidad Jensen Ames (Jason Statham) es todo un experto a la hora de sobrevivir en el desértico paisaje en el que se ha convertido el país. Cree haber cambiado de vida, pero el ex convicto es acusado de un terrible crimen que no ha cometido. La directora de Terminal Island (Joan Allen) le obliga a ponerse la máscara de Frankenstein, un favorito del público al que parece imposible matar, y le da dos opciones: competir o pudrirse en una celda. Con el rostro escondido detrás de la máscara metálica, el preso deberá sobrevivir a los tres días más terribles de su vida, enfrentándose a los peores criminales procedentes de las cárceles más duras del país si quiere salir libre.