Un año después de la misteriosa desaparición de su hermana Melanie, Clover y sus amigas se dirigen al remoto valle donde desapareció en busca de respuestas. Mientras exploran un centro de visitantes abandonado, son acechadas por un asesino enmascarado que las mata una a una de forma horrible… para después despertar y encontrarse de nuevo al principio de la misma noche.
En el año 2054 los viajes en el tiempo son una realidad. La patente de la nueva tecnología la tiene una empresa al frente de la cual está Charles Hatton (Ben Kingsley), que ha organizado safaris para cazar dinosaurios prehistóricos. Travis Ryan (Edward Burns), como jefe de la expedición, es el encargado de la seguridad de los viajeros. Sin embargo, jugar con el tiempo es muy peligroso y el más mínimo error puede tener consecuencias devastadoras en el presente. Ryan y la doctora Sonia Rand (Catherine McCormack) tendrán que enfrentarse a toda suerte de peligros para sobrevivir y para evitar alteraciones del presente.
Nick y Janine viven en la felicidad conyugal hasta que el exmarido de Janine distorsiona el tiempo para intentar separarlos. A medida que los recuerdos de Nick desaparecen, debe decidir qué está dispuesto a sacrificar para conservar -o dejar ir- todo lo que ama.
Cuando su intento de salvar a su familia altera sin darse cuenta el futuro, Barry Allen queda atrapado en una realidad en la que el General Zod ha regresado y no hay superhéroes a quienes recurrir. Para salvar el mundo en el que se encuentra y regresar al futuro que conoce, la única esperanza de Barry es correr por su vida. Pero, ¿será suficiente hacer el sacrificio máximo para restablecer el universo?