Una joven norteamericana, Frankie Paige (Patricia Arquette), comienza a mostrar misteriosos estigmas tras recibir de Brasil un paquete de su madre con un crucifijo y posteriormente sufrir un accidente en la bañera. Para investigar su caso, enviado por el Vaticano, llega desde Roma el padre Andrew Kiernan (Gabriel Byrne), un sacerdote encargado de descifrar milagros y que anteriormente había estado de un pequeño pueblo del Brasil donde brotan lágrimas de sangre de la estatua de una iglesia.
Cuando los estudiantes de la escuela primaria de South Park, Stan, Kyle, Cartman y Kenny, deciden entrar a escondidas a ver una película canadiense no apta para menores, su vocabulario sufre un cambio brutal. La indignación de los padres, tras el devastador impacto que sufren sus inocentes y jóvenes mentes al ver la película, da lugar a una incondicional guerra entre Estados Unidos y Canadá. Inesperadamente, los chicos se ven inmersos en una crisis debiendo arriesgar sus vidas en nombre de la libertad de expresión.