La película nos sitúa en la antigua Grecia, en concreto en el año 1200 a.C. Allí, una reina sucumbe a la lujuria de Zeus y tiene un hijo con él. El niño se supone que es el encargado de acabar con el reino tirano del rey y restablecer el orden. Sin embargo, el príncipe, al que ponen de nombre Hércules (Kellan Lutz, Crepúsculo), no sabe quién es en realidad y solamente desea una cosa: el amor de la princesa de Creta, que se acaba de prometer con su hermano. Pero, cuando se entera de cuál es su destino, debe tomar una difícil decisión. Hércules debe elegir entre huir con su amada o convertirse en el héroe que se supone que debe ser. Su aventura le llevará a conocer lugares y seres tan peligrosos como extraños. Además, se enfrentará a la envidia de los mortales y a la ira de los dioses.
La historia se ambienta en el año 490 a.C., unos diez años antes de la batalla de las Termópilas. El general griego Temistocles intenta unir las polis griegas para combatir a los persas invasores. Él dirigirá las tropas griegas que se enfrentarán con los persas en la decisiva batalla de Maratón. La derrota persa impedirá la invasión del país.
Diez años después de los sucesos de “Furia de titanes”, Perseo (Sam Worthington) está decidido a llevar una vida tranquila con su hijo Helio. Sin embargo, los dioses, debilitados por la falta de fe de la humanidad, pierden el control sobre los Titanes, cuyo líder no es otro que Kronos, el padre de Zeus (Liam Neeson), Hades (Ralph Fiennes) y Poseidón (Danny Huston). Cuando Hades y Ares (Edgar Ramírez) llegan a un acuerdo con Kronos para capturar a Zeus, entonces Perseo tendrá que abandonar su apacible vida para rescatarlo, misión en la que cuenta con la ayuda de Andrómeda (Rosamund Pike), Agénor (Toby Kebbell) y Hefesto (Bill Nighy).
Adaptación libre del mito de Perseo, hijo de Zeus, el padre de los dioses griegos. Perseo y su madre Dánae, son encerrados en un baúl por Acrisio, su abuelo, y arrojados al mar. Arrastrados por la corriente, llegan a la isla de Sérifos, donde Perseo alcanza la madurez. Cuando sepa cuál es la misión que le ha sido encomendada por el Destino, emprenderá un durísimo viaje, en el que tendrá que ir superando diversas pruebas.
Grecia, año 480 a.C. Trescientos soldados espartanos capitaneados por el general Leónidas se enfrentan al poderosísimo ejército persa de Jerjes en la batalla de las Termópilas. Alguien le hace saber al general que el enemigo es tan poderoso que sus flechas «oscurecerán el cielo».
Hércules, el hijo de Hera y el dios Zeus, es robado del Olimpo por los secuaces de Hades, que tienen la misión de despojarle de su inmortalidad. Hércules crecerá en un mundo de mortales hasta que le llegue la hora de regresar al Olimpo.
Jasón ha profetizado dejar el trono a Tesalia. Pero Pelias le dice que viaje a Colchis y él sigue su consejo, navegando durante muchos días con los Argonautas hasta Grecia. Pero en su viaje se enfrentará con gigantes de bronce y toda serie de monstruos, aunque ellos tenían la protección de Hera, reina de los dioses.
Cuando el rey de Argos decide sacrificar a su hija y a su nieto Perseo, Zeus decide salvarlos y arrasar la ciudad. Perseo crece feliz hasta que la diosa Thetis, para vengarse de Zeus, que ha castigado a su hijo Calibos con una horrible deformidad, lo secuestra y lo abandona a su suerte. Al conocer la noticia, Zeus ordena a los demás dioses que ofrezcan a su hijo regalos que le permitan defenderse. Así es como una mañana el héroe encuentra una espada capaz de cortar la piedra, un casco que lo vuelve invisible y un escudo que lo hace invulnerable. Con estas armas se dirige a la ciudad de Joppa, cuya princesa es víctima de una maldición.
Adaptación del cómic de Frank Miller (autor del cómic ‘Sin City’) sobre la famosa batalla de las Termópilas (480 a.C.). El objetivo de Jerjes, emperador de Persia, era la conquista de Grecia, lo que desencadenó las Guerras Médicas. Dada la gravedad de la situación, el rey Leónidas de Esparta (Gerard Butler) y 300 espartanos se enfrentaron a un ejército persa que era inmensamente superior.
A lo largo de los tiempos, los hombres han hecho la guerra. Unos por poder, otros por gloria o por honor, y algunos por amor. En la antigua Grecia, la pasión de dos de los amantes más legendarios de la historia, Paris, príncipe de Troya y Helena, reina de Esparta, desencadena una guerra que asolará una civilización. El rapto de Helena por Paris, separándola de su esposo, el rey Menelao, es un insulto que El orgullo familiar establece que una afrenta a Menelao es una afrenta a su hermano Agamenón, el poderoso rey de Micenas, que no tarda en reunir a todas las grandes tribus de Grecia para recuperar a Helena de manos de los troyanos y defender el honor de su hermano. La verdad es que la lucha por el honor por parte de Agamenón está corrompida por su incontenible codicia ya que necesita conquistar Troya para asumir el control del mar Egeo.